Entrevista a Rebecca Lane

Rap y poesía para materializar los sentimientos que genera un movimiento político como el feminismo

19 de marzo de 2019.

Por Patricia Arriola Ramírez

Cultura | Voces de mujeres | Mujeres del mundo | Feminicidio | Música | Mujeres creadoras | Movimiento feminista



La socióloga y artista guatemalteca participó en la mesa ’Feminicidio ante el desafío de la memoria y la verdad’, organizado por la Asociación Mujeres de Guatemala


Madrid, 19 marzo. 19. Amecopress. “Memoria histórica” es lo que pretende generar con su trabajo como rapera y activista Rebecca Lane, quien llegó a España para contribuir al trabajo del movimiento feminista en Madrid que durante la huelga del 8 de marzo utilizó sus canciones para concientizar en su paso por las calles.

A sus 34 años, la socióloga y artista guatemalteca lamenta que su arte no sea reconocido y difundido en su país natal, pero a la vez sabe que al tener mayor exposición arriesga su vida.

Con un estilo particular, Rebecca llegó hasta La Casa Encendida en Madrid, donde participó del evento “Mesa Redonda: Feminicidio ante el desafío de la memoria y la verdad”, y nos explicó el fondo de la labor que realiza a nivel internacional.

¿De dónde parte su inspiración?

Bueno de mi misma y de mis emociones, eso tiene que ver con mis intereses, con lo que me mueve, lo que me indigna. Usualmente el vivir en Guatemala es una fuente infinita de inspiración y de enojo, porque pasan muchas injusticias. Eso, y el hecho de ser mujer y que mi activismo feminista sea también articularme y moverme por las historias de otras mujeres, eso es lo que me inspira.

¿Qué significa ser mujer en Guatemala?

Ser en mujer en Guatemala es una situación de riesgo. Desde que naces en tu hogar, en tu contexto más cercano. Muchas niñas son víctimas de abuso sexual desde sus hogares y desde muy pequeñas. Significa también estar en un riesgo constante en las calles. Digamos que no puedes caminar una cuadra sin que al menos te hayan acosado unos diez hombres, lo que ellos llaman piropo pero nosotras entendemos como acoso sexual. Hay mucho “toqueteo”, también hay muchas denuncias de mujeres que al utilizar transporte público, o al utilizar bicicletas cuentan historias de cómo se les abusa, mientras van en bicicleta se les manosea o los mismos motoristas las acosan, u otros hombres en bicicletas las hacen sentir inseguras.

En el transporte público hay muchos hombres que se masturban pegados a las compañeras, aprovechando que esta todo pegado. Las tocan, las manosean. Aunque hay protocolos de denuncia raras veces las autoridades actúan. Allá por ejemplo el último transporte publico pasa a las 7 de la noche por la situación como de peligro. Esto significa que para las mujeres después de las 7 de la noche no hay autonomía, no puedes caminar por la calle ni tomar un transporte público. No puedes estar con tus amigas después de las 7 de la noche en la calle, a menos que estés en un lugar híper vigilado, y aun así siempre hay peligro.

"Publicaron hace unos días una entrevista mía en Guatemala por la cual recibí muchas amenazas y muchos mensajes de odio, pero yo lo que decía ahí era que las mujeres en Guatemala no tenemos libertad. A mí me parece realmente que si no puedes caminar en la calle sin sentir miedo, no tienes libertad".

Yo he tenido la oportunidad de ir a otros lugares en América Latina misma, incluso Europa, donde a las 3 de la mañana puedes caminar con tus amigas después de haber ido a una fiesta y realmente no te van a secuestrar, matar y terminar en un putero. Eso me hace sentir que no tengo libertad como mujer allá porque cosas básicas como caminar en la calle es algo que da miedo. Yo tengo que pensar qué ropa me voy a poner a la hora de salir, no me tengo que abrigar más por el frio, me tengo que abrigar más porque me siento insegura.

¿Cómo inició su camino como rapera y activista?

Yo empecé a ser activista antes que artista. Empecé mi activismo desde los 15 años. Era un activismo vinculado a la memoria histórica del país. Empecé con un grupo de jóvenes que reivindicábamos nuestras historias familiares en un contexto donde se quería borrar la historia de la insurgencia en Guatemala, las desapariciones forzadas el genocidio. Utilizábamos muchos medios artísticos para hacerlo: el teatro, el muralismo, el grafiti político, la poesía, los fanzines. Luego, empecé a participar en grupos de teatro de mujeres. Cantar, siempre canté, siempre me ha gustado. Mis otras dos hermanas no se dedican a cantar pero también cantan, nos ha gustado mucho cantar.

Desde los 23 empecé a escribir poesía, algo que me llamo la atención es como mi propia poesía empezó a adquirir ritmo poco a poco, porque yo siempre escuchaba rap. Y cómo en algún momento yo escribía cosas y decía no quiero que la gente lo lea, quiero que la gente lo escuche. Yo participaba mucho en recitales de poesía, en festivales culturales que armábamos en cierto momento cuando el Ejército comenzó a ganar cierta notoriedad en espacios públicos. Nosotros hacíamos lecturas de poesía en ciertos lugares simbólicos de la ciudad donde ocurrían las desapariciones, y era un acto espontáneo, reunirnos y compartir poesía. Yo escribía pensando en esos momentos, en el performance mismo, no tanto pensando quiero me publiquen el texto en una revista, sino en recitarlo y en que la gente escuche el ritmo que le estoy dando al poema.

Realmente fue como un paso bien natural, pasar a hacer poesía rítmica que se conoce como “spoken words” o palabra hablada, a hacer rap que es hacer una poesía rítmica sobre un instrumental. Entonces yo ya era parte de la cultura hip hop antes de empezar a rapear. Cuando me dijeron y me retaron por qué no haces tú poesía sobre una instrumental dije bueno voy a probar, y me encantó tanto que seguí, y aquí sigo.

¿Cuánto tiempo le toma componer una canción?

Yo empecé a escribir desde muy pequeña, desde niña. Pero el ejercicio poético no es solo escribir sino editar, meterle al texto, estudiar otra poesía, como ejercicio más comprometido empecé como a los 23, hace diez años. Pero empezar a escribir rap fue hace 7 años, entonces en un inicio fue igual de espontáneo que la poesía, pero ahora siete años después pueden pasar seis meses hasta que yo siento que tengo bien acabada una pieza, desde que la empiezo a escribir hasta que la trabajo con mi productor y afinamos la intención, los momentos. Pueden pasar entre 3 y 6 meses.
Ahora tengo que pensar muy bien lo que voy a publicar y cómo lo voy a publicar porque ya he dicho muchas cosas, de todo. Mi intencionalidad es cómo decirlo de otras formas, otros recursos, otros lenguajes y otras estructuras poéticas lo que me toma mucho más tiempo.

Sabemos que hay muchas historias de violencia contra las mujeres en Guatemala, ¿cuál de ellas nos podría compartir?

La última canción que estoy trabajando tiene que ver con esa sensación que tengo todos los días. A veces no quisiera ser de Guatemala, a veces me gustaría haber nacido en otro lugar, a veces me gustaría olvidarme que vengo de allí y poder andar por el mundo tranquila y feliz. Como poder viajar y sentir que no me afecta todo lo que pasa. Esa fue la última emoción y sensación que me llevó a escribir una canción que estoy trabajando ahora.

Fue exactamente esa sensación, por ejemplo, ahora en el Congreso se está hablando de la Ley de Amnistía, a partir de la cual se quiere dar amnistía a todos los culpables de crímenes de lessa humanidad durante la guerra, cuando esas cosas pasan. Realmente no quisiera ser de Guatemala, y de hecho me inspiré en otros poemas, hay uno de José Manuel Arce que dice “Yo no quisiera ser de acá”, no se llama así pero es la primera línea. Me inspiré en ese poema, y en otro poeta que se llama René Castillo, que fue asesinado y torturado durante la guerra, que es el “vamos patria a caminar que yo te acompaño” es un poema doloroso. Leí eso y me inspiré a crear un poema de amor para mi país, pero un poema con mucho dolor.

¿Qué opinas justamente de esta reforma que plantea el Congreso de Diputados que implica la amnistía para los criminales de guerra de los años 80, acusados de crímenes de lesa humanidad que también tienen acusaciones por violar, torturar, secuestrar a mujeres?

Este gobierno es el peor gobierno que hemos tenido en los últimos 2 mil años. Nosotros pensamos que el gobierno anterior iba a ser el peor, pero este es mucho peor. Ha hecho una serie de retrocesos en derechos humanos, este es uno de muchos. Ellos siempre condenan a gobiernos de izquierda como el de Maduro, Ortega, pero en Guatemala se están teniendo las mismas actitudes dictatoriales, o lo que está proponiendo Bolsonaro, desconocer todos los acuerdos internaciones en derechos humanos, desconocer todo el trabajo de la ONU de los protocolos internaciones para la garantía de derechos humanos. Pero ellos están diciendo que los derechos humanos solo son para los delincuentes, pandilleros, narcotraficantes, y están instalando este discurso popular.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le indicó dijo al Congreso de Guatemala que detenga la promoción de esa ley y el presidente del Congreso saca un twittt diciendo “no vamos a permitir injerencia extranjera”. Han utilizado ese discurso de “no permitir injerencia extranjera”, lo han aprovechado por ejemplo para sacar al CICIG, la Comisión de Investigación contra la Impunidad que en 10 años ha tenido un trabajo fundamental para sacar la corrupción enquistada en el gobierno.
La ideología de género es intervención extranjera, los derechos humanos son intervención extranjera. Se está usando un discurso nacionalista fascista. Esta es solo una de las acciones del gobierno para acabar con los derechos humanos.

¿Se siente amenazada por el trabajo que realiza?

Sí, todo el tiempo. El 7 de marzo se publicó una entrevista que me hicieron en EFE sobre la violencia en mi país. En Guatemala tres medios nacionales la difundieron y la cantidad de mensajes misóginos, violentos y amenazantes que tenían esas publicaciones. Por suerte estuve en Medellin, haciendo talleres y otras cosas, si hubiera estado en Guatemala me hubiera dado mucho miedo. Por suerte volví solo una noche a Guatemala y me vine aquí, y no he tenido que enfrentarme a estar en mi país porque creo que hay mucha gente que piensa que deberían matarme por lo que yo dije.

"Eran mensajes que la quemen, que la violen, y eso es de lo más amable que recibí. Mi país me da miedo. Siempre me quejo que en mi país no me conocen, no me pasan en la radio, no me entrevistan. Pero me da miedo que eso pase, porque eso me puede significar la muerte".

En su participación en la Mesa Redonda: Feminicidio ante el desafío de la memoria y la verdad ¿Cuál es el mensaje que entregó?

Explicamos el trabajo que hacemos las raperas en América Latina por visibilizar las violencias que vivimos las mujeres y dejar un registro de este momento histórico. El arte es una herramienta para la construcción de memoria histórica. Y nosotras a través de las canciones que hacemos, a través de los conciertos, a través de los videoclips que hacemos estamos dejando una evidencia tangible de cuál es el sentir de la mujer en estos momentos.

Por ejemplo, en el curso que yo impartí en esta jornada, yo traía un listado de 20 o 25 videoclips y les compartí canciones que hablan específicamente del feminicidio en América Latina y al final solo pudimos ver ocho. Y yo, en ese listado incluí lo que me iba a dar tiempo de compartir en esas dos horas. Aquí solo se conoce el trabajo de algunas Sara Eve, Miss Bolivia Anita Tijuix, que tenemos un poco más de luz sobre nuestro trabajo pero hay muchas más mujeres hablando sobre estos temas.

Además, estas canciones han servido para acompañar este activismo que es hermoso. Por ejemplo este 8M recibí infinidad de videos de todo el mundo, no solo América Latina, donde me decían que aquí en esta marcha está tu música acompañándonos. Esta herramienta y esta forma que nosotras hemos encontrado para dejar testimonio de nuestra vida en este momento también están sirviendo para acompañar los activismos.

"A veces desde la academia hay un desdén al arte, dicen ellas hacen canciones pero no se les toma la real importancia de la influencia vital que tiene el arte en función de creación y memoria histórica. Y de alguna forma materializar los sentimientos y las espiritualidades que se están generando en un movimiento político como el feminismo. A veces eso en los libros no cabe por el mismo formato de la academia que te pide que seas objetiva, que seas neutral. Todo esto que te hace a veces dejar fuera un texto poético, una canción. Y desde un documental a un videoclip, desde una canción se está condensando mucha de esta información emocional".

¿Cuál es la situación actual de violencia contra la mujer en Guatemala?

El año pasado entre 1 de enero y el 31 de octubre hubo más de 600 feminicidios. En estos feminicidios, en un 90% de los casos las víctimas y los victimarios tenían una relación emocional, sentimental o de parentesco con la víctima. Entonces básicamente quienes nos están matando son nuestras parejas, nuestros padres, nuestros hermanos, las personas más cercanas. Muchas veces se piensa que el feminicido es un loco que iba por la calle y decidió raptar a una chica y matarla, cuando porcentualmente vemos que es una condición social que les ha permitido a los hombres cometer el asesinato que además es la punta del iceberg, debajo de eso hay una serie de años de agresiones probablemente que estas mujeres tuvieron que enfrentar antes que las asesinaran. Socialmente hay una “permisibilidad”, es decir hay permiso para que ellos puedan ejercer este tipo de violencia e incluso matarlas porque tenemos una tasa de impunidad del 94% y 96%. Cualquier hombre sabe que puede golpear puede asesinar y que muy pocos van a recibir una condena por ello.

El Estado de Guatemala no está haciendo absolutamente nada, más bien se está respaldando en discursos conservadores religiosos que están fundamentando políticas públicas retrogradas. Tú tienes al presidente o a su esposa que dice que el papel de la mujer es la sumisión ante Dios y la sumisión ante su marido.

Desde la religión están instalando una criminalización hacía todos los movimientos de mujeres que damos lucha por derechos fundamentales de mujeres y niñas. En el 2018, en Guatemala, hay 90 mil casos de niñas embarazadas entre 10 y 19 años.

Rebeca Eunice Vargas quien viaja por todo el mundo dando talleres y presentaciones, se encuentra en España tras haber sido invitada por la Asociación de Mujeres de Guatemala(AMG). Y este 21 de marzo se empoderará en la Nave de Terneras, en Matadero Madrid, a las 20:00 horas.

El 22 estará en Bilbao en la carpa de Txosnagunea (Zona 4), en el Deustuko Jai Batzorde a las 22:00 horas. Luego se trasladará hasta Granada, donde el 27 de marzo estará en la Sala Planta Baja a las 21:00 horas. Y finalmente se despide de España, en Zaragoza, en el Centro Cívico Delicias a las 18:00 horas el 29 de marzo.

Fotos; Archivo AmecoPress - Kamila Iribarren - Cynthia Vance


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