Cuéntame cómo dedicarme a la ciencia, una mirada distinta a la Historia

22 de octubre de 2019.

Por Redacción AmecoPress

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Madrid, 22 oct. 19. AmecoPress.- A nivel histórico, los referentes femeninos destacan por su ausencia. Además, está demostrado que un sexo se declina más que el otro por las carreras STEAM. ¿Por qué las niñas ni siquiera sueñan con algunas cosas?

Cuéntame cómo dedicarme a la ciencia quiere revalorizar la figura de la mujer científica y normalizar esta profesión. El proyecto, financiado por la FECYT (Fundación para la Ciencia y la Tecnología), lo desarrolla el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) junto a Biodiversia Coop.

Es una mezcla formatos de la infancia con conocimientos algo más abstractos en sus talleres. Un taller de cuentacuentos teatralizado, otro educativo y, al final, un cara-a-cara con una de esas rara avis, que se acercará a los niños y las niñas para compartir su experiencia.

El cuento es la forma más fácil de llegar a mentes tan jóvenes. Al hacerlo ameno y divertido, la información se va colando casi sin darse cuenta. Pero saben lo que están haciendo: rescatan la biografía de alguna investigadora que, al final, aparece para presentarse formalmente ante su público. Y entre historia e historia, un esquema se va dibujando en la pizarra, y la biología y los seres vivos y las moléculas pasan a ser algo un poquito más cercano. Annie y Pepe, por ejemplo, les enseñan en vídeo cómo es su laboratorio, presentan al caracol gusano de dendropoma de Creta y les invitan a ir al museo. La idea es que la ciencia resulte algo suculento en sus cabezas y, sobre todo, que las niñas en particular tengan claro que la cosa también va con ellas, ya desde Primaria.

Cuentacuentos científicos: pinta lo que escuchas

Un cuento propio una serie de relatos que rescata nombres femeninos de la talla de la ingeniera y cosmonauta Valentina Tereshkova; la matemática Ada Lovelace; la bióloga evolutiva Lynn Margulis o la bióloga marina María Elena Caso. El proyecto es de Pandora Mirabilia y Camila Monasterio.

Lo que hicieron fue un curioso experimento. Se leyeron los cuentos y se pidió a la clase que dibujara cómo era la persona de la historia. Cuando se les enseñaba después imagen de la protagonista real del cuento, las reacciones (de niños y niñas y de madres y padres) fueron determinantes. “Comprobamos que existe un claro sesgo de género en favor de los protagonistas masculinos, pero también observamos que ese sesgo está mucho menos marcado en los menores de ocho años”. El proyecto acabó por evolucionar y dar un paso más: llevar la investigadora en vivo a la clase.

De genes y parecidos

Del binomio cuento-dibujo nació De genes y parecidos (audio descargable aquí), la historia de Annie Machordom, experta en campos complejos como la especiación, la diversificación o la radiación… El cebo donde pican los niños y las niñas es alargado y viscoso, con nombre propio: Dendropoma petraeum, un molusco gasterópodo mediterráneo.

El Día de la mujer y la niña en la ciencia se puso a prueba la estrategia: Silvia Nanclares, de Pandora Mirabilia, convirtió en teatro las historias de Annie y Pepe. ¡La sorpresa final era ella misma! La idea del taller ha acabado derivando en crear, también, un mural entre todas y todas, donde se vaya de lo más pequeño (los genes) a lo más grande (los tipos de seres vivos). La asociación con Ciudad Ciencia, un proyecto de divulgación científica del CSIC y la FECYT, que propone actividades divulgativas a 40 municipios de menos de 50.000 habitantes repartidos por toda la geografía del país.

Otros cuentos más sobre otras científicas del MNCN están en camino, y pronto se hará material didáctico para proyectos del MNCN o los centros educativos que lo soliciten.

Foto: Archivo AmecoPress, cedida por MNCN-CSIC
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Cultura - Sociedad - Mujeres creadoras - Género y desarrollo - Empleo y género - Voces de mujeres - Educación - Ciencia y Tecnología. 21 oct. 2019. AmecoPress.