3ª edición de la Escuela Feminista de verano

No es una crisis, es el sistema y un cambio de paradigma

13 de junio de 2012.

Por Lídia Vilalta

Economía | Barcelona | Mujeres inmigrantes | Empleo y género | Dependencia | Encuentros y Jornadas



“La drástica reducción del gasto público en servicios de cuidados o sanitarios hace que los cuidados regresen a su pertenencia “natural”, al hogar, con el consiguiente aumento del trabajo de las mujeres”


Barcelona, 13 jun. 12 La Independent/AmecoPress.- Ca La Dona ha estrenado su nuevo local barcelonés de la calle Ripoll acogiendo la 3ª edición de la Escuela Feminista de verano este inicio de Junio, aunque la inauguración oficial la realizará el próximo dia 16. Bajo el epígrafe de ‘Crisix?’ y con tres ejes de discusión: Esto no es una crisis, se llama Capitalismo Heteropatriarcal; El poder entre feministas; y Putas, Trans Lesbianas y Feministas, las mujeres dedicaron dos días a plantear alternativas feministas a la economía, al pensamiento único y a gestionar con alteridad el poder dentro del movimiento.

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La Independent asistió al primero de los ejes: Esto no es una crisis, se llama Capitalismo Heteropatriarcal y también es Racista, se indicó en la presentación de las jornadas. ‘No es una crisis habitual, es un cambio de paradigma’; en todas partes, incluso en Cataluña. Bárbara señaló que se han apoyado en varios textos de lectura previa para llevar las charlas. Entre ellos el de Cristina Carrasco. Así se puede reafirmar con ella que ‘es una crisis de reproducción social porque cuestiona el sistema’.

Reprivatización de la reproducción social

En palabras de la profesora de economía Cristina Carrasco esta crisis está significando una ‘reprivatización de la reproducción social’ porque ’la drástica reducción del gasto público en servicios de cuidados o sanitarios hace que los cuidados regresen a su pertenencia “natural”, al hogar, con el consiguiente aumento del trabajo de las mujeres’. Además, el ’trabajo doméstico y de cuidados (..) se incrementa por la reducción de ingresos al hogar debido al paro, ya sea masculino o femenino’.

Estos ’problemas de falta de ingresos monetarios están obligando además a muchas parejas a seguir conviviendo, a pesar de no desearlo... y están incrementando todo tipo de violencia contra las mujeres en los hogares’. Pero lo más grave, escribe Carrasco ‘es el retroceso político e ideológico que se produce en épocas de crisis’.. que afecta de forma específica a las mujeres, ‘en particular por el patriarcado religioso’, que aprovecha la coyuntura para modificar normativas como la del aborto y otras leyes retrógradas.

También estaban en el menú de las discusiones las últimas reflexiones de la también economista Amaia Pérez Orozco, quien internacionalizó el término de “cadenas globales de cuidados”. En esta ocasión su aportaciones se llaman l’iceberg en l’economia o las invisibilidades de los trabajos de cuidado, formal e informal, que realizan las mujeres, donde se destaca el concepto de ‘sostenibilidad de la vida’.

Un tercer asidero teórico de este primer eje de la Escuela Feminista venía de las Contrageografías de la Globalización o ‘la feminización de la supervivencia’ de la filósofa Saskia Sassen que conceptualiza así los circuitos transfronterizos, en los que ella sitúa los trabajos y remesas de las mujeres migrantes, como también los tráficos de personas (sobretodo mujeres y niñas para la prostitución), que son enormes fuentes de ingresos ilegales en muchos países. Conclusión primera: ‘el capitalismo no funciona sin el trabajo de las mujeres (las labores domésticas y de cuidado o el comercio sexual), por tanto, hay que globalizar las resistencias’, fue la conclusión de Bárbara.

Decálogo del grupo ‘Dones i Treballs’

Neus Moreno amplió algunos puntos de estas temáticas y recordó que el Movimiento Feminista ya había ubicado en 2007 la ‘crisis de los cuidados’ y ahora llegó la crisis del sistema. Esta evolución, señaló, ‘es la que hemos trabajado con compañeras migrantes y hemos definido la crisis en tres ámbitos: la naturaleza, el cuidado y el trabajo asalariado’. También hemos visibilizado distintas precariedades: la económica, la temporalidad laboral y las dificultades de las mujeres para mejorar sus condiciones laborales y sociales. Conviene señalar, recordó Moreno, las desigualdades: entre hombres y mujeres, entre migrantes y autóctonas, entre personas jóvenes y mayores, entre lo publico y lo privado, entre ricos y pobres’...

Todas estas reflexiones han conducido a la elaboración del ‘Decálogo sobre el cuidado de las personas’, en el que se señala, entre otras cosas, que ‘el trabajo de cuidados es multidimensional, implica desde la atención de las necesidades materiales de las personas, hasta los aspectos relacionados con el afecto, las emociones y las relaciones personales’ o que ‘el patriarcado ha atribuido a las mujeres la obligación de asumir el trabajo de cuidados y ha eximido de esta responsabilidad a los hombres, que se consideran únicamente beneficiarios’.

Y su último punto afirma que ‘ello requiere pensar en una nueva organización social y laboral que sitúe en el centro las condiciones de vida de las personas, y que las feministas denominamos derechos de ciudadanía’.

Es el desarrollo de una idea que surge, según Moreno, de las colegas latinoamericanas en el sentido de reclamar ‘una vida vivible’ como plantean algunas colectividades indígenas, ‘dar valor a la comunidad porque el bienestar de las personas no es sólo responsabilidad del Estado’. Para ello, tenemos una tarea previa subrayó, que es ‘definir cuáles son las necesidades básicas de nuestra comunidad y qué queremos producir?. Aquí recuperó las ideas del académico chileno Artur Manfred Max Neef sobre el desarrollo a escala humana.

Para Max Neef hay que retomar las nueve necesidades humanas básicas: “subsistencia», «protección», «afecto», «comprensión» o «entendimiento», «participación», «creación», «recreo» u «ocio», «identidad» y «libertad», que para Neus Moreno son la expresión del pensamiento, el sentimiento y el cuerpo.

Las participantes del curso se distribuyeron en tres grupos de debate y discusión, cuya metodología habían explicado previamente Montse Cervera y Montse Otero, y cuyas reflexiones, explicaron al cabo de un par de horas.

Algunos de los temas que se plantearon fueron los siguientes: definir las necesidades básicas y las de las identidades; ¿cómo consumimos desde una perspectiva feminista?; son necesarios determinados productos tecnológicos, si para conseguir los materiales se provocan guerras?; ¿cómo abrir espacios de resistencia para visibilizarnos?; se pueden dejar de lado la academia feminista y las políticas institucionales?; ¿qué es ser mujer y ser feminista: cómo funciona esta relación?; ¿cuál es el papel de las mujeres en el poder; hay que estar o no?; cómo actuar ante el retroceso de las conquistas en derechos, políticas y leyes?; ¿cómo articulamos lo global con lo local?; planteamos una huelga de cuidados?

Fotos: Amada Santos

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Economía – Empleo y género – Mujeres inmigrantes – Dependencia – Encuentros y Jornadas. 13 jun. 12. AmecoPress.