México: Conmoción por el asesinato de activista Marisela Escobedo Ortiz

20 de diciembre de 2010.

Por Gladis Torres Ruiz

Internacional | Derechos humanos | Violencia de género | México | Feminicidio



Movilización de la Sociedad Civil en Chihuahua para exigir justicia


México, DF, 20 dic. 10. AmecoPress/Cimac.- Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) nacionales e internacionales, condenaron el asesinato de la activista Marisela Escobedo Ortiz, ocurrido anoche en Chihuahua, y exigieron justicia en sendas manifestaciones en Chihuahua y Ciudad Juárez, para deplorar el crimen de quien buscaba justicia para su hija, Rubí Marisol Frayre Escobedo, asesinada en agosto de 2008, a los 16 años de edad.

Escobedo Ortiz fue asesinada en las puertas del palacio de Gobierno de Chihuahua, el 16 de diciembre. Ahí se había instalado una concenytración, junto con algunos de sus familiares, para exigir justicia por su hija. El asesino confeso, Sergio Barraza Bocanegra, fue liberado en abril de 2010.

Luego de que fue exonerado en primera instancia judicial y ante la apelación de Escobedo Ortiz, un tribunal de segunda instancia revocó la sentencia y ordenó la re-aprehensión del homicida con una nueva condena por el homicidio de Rubí.

En entrevista telefónica, Luz Estela Castro, coordinadora del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) y abogada del caso, afirmó que éste es un crimen de Estado, cometido a partir de la complacencia e impunidad que rodea el feminicidio en Ciudad Juárez.

Ante la solicitud del gobernador de Chihuahua, César Duarte, al Supremo Tribunal de Justicia del Estado, para separar del cargo a los tres jueces implicados en la liberación de Sergio Rafael Barraza, la activista aseguró que ésta es una respuesta tardía, limitada y parcial, que responde a los hechos que se están dando y para acallar los reclamos.

Esto va más allá, se necesita una revisión al Poder Judicial que llegue hasta la Procuraduría, ya que en la revisión del caso encontramos una gran cantidad de omisiones y negligencias desde que se reportó la desaparición de Rubí, enfatizó Luz Estela Castro.

Imelda Marrufo Nava, Coordinadora de la Red mesa de Mujeres de Ciudad Juárez, afirmó que la respuesta del gobierno no tiene nombre en estos momentos ya que pudo haber hecho todas las acciones necesarias para que el caso de Rubí no quedara impune y no lo hizo.

Durante dos años Marisela recorrió el país, encabezó marchas, protestas, se reunió con autoridades de diferentes niveles, viajó a Zacatecas, la Ciudad de México y solicitó audiencia con Felipe Calderón y con el Procurador de Justicia Arturo Chávez Chávez, quienes se negaron a recibirla, ayer fue asesinada sin acceder a la justicia, enfatizó Marrufo Nava.

En su búsqueda de justicia, Marisela se acompañaba de un cartel con la foto de su hija, sus familiares y una carriola con su nieta de dos años. Días antes de ser asesinada, acudió a un acto donde se encontraba el gobernador de Chihuahua, y sacó una pancarta que decía “justicia, privilegio de gobiernos”.

La solicitud de Marisela hizo enojar al mandatario local, quien incluso la regañó y despreció. Después, logró entrevistarse con el Fiscal del estado de Chihuahua quien le prometió que revisaría su caso, recordaron en comunicado de prensa las OSC del estado.

Reclaman organizaciones

En un comunicado firmado por Justicia para Nuestras Hijas y el CEDEHM, indicaron que Marisela murió a las puertas del Palacio de Gobierno y frente a la cruz de clavos que colocaron la Red de Mujeres de Negro y madres de las jóvenes asesinadas en el estado de Chihuahua.

Por ello, hoy en ese lugar emblemático, organizaciones de mujeres y madres de jóvenes desaparecidas y víctimas de feminicidio, se reunieron para protestar. En ese lugar Marisela estaba dispuesta a pasar navidad y año nuevo, y donde el pasado 25 de noviembre participó en una manifestación junto con las madres de Justicia para Nuestras Hijas, para colocar en la cruz, más de 300 nombres de las mujeres que han sido asesinadas en el estado de Chihuahua tan sólo en 2010.

De igual manera, organizaciones de Ciudad Juárez, también se manifestaron a las afueras de la subprocuraduría del estado para exigir un alto a los asesinatos de mujeres y exigir justicia, mientras que Consorcio para el Diálogo Parlamentario convocó a la sociedad civil a reunirse en esta ciudad la entrada de la Secretaría de Gobernación para repudiar el asesinato.

La cita es hoy viernes 17 de diciembre a las 17:00 horas en la Glorieta del Reloj Chino (Bucareli esquina Atenas, colonia Juárez, México DF). Llevar velas y flores.

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, informó que realizarán las acciones pertinentes para exigir que este asesinato no quede en la impunidad.

Amnistía Internacional, condenó el crimen y lamentó que “una vez más la negligencia de las autoridades federales y estatales para prevenir y sancionar la violencia contra las mujeres en Chihuahua ha provocado que los familiares y las organizaciones de derechos humanos son quienes sufren las represalias por luchar por la justicia y la verdad”.

La historia

Rubí Frayre despareció de su casa en Ciudad Juárez en agosto de 2008. Allí vivía con su pareja, Sergio Barraza Bocanegra, quien luego se marchó de la ciudad. Debido a la presión continua de Marisela y sus propias indagaciones.

En junio de 2009, fue detenido en Zacatecas y los restos de Rubí se hallaron en un terreno donde se criaban cerdos. Sin embargo, el acusado fue exonerado en primera instancia judicial en abril de 2010 y liberado.

Posteriormente, cuando ya estaba prófugo, Marisela, logró junto con sus abogadas que un tribunal de casación, rectificara la decisión de los jueces y logró obtener una sentencia en el que se le condenaba a 50 años de prisión.

En julio de 2010, la activista localizó a Sergio Barraza de nuevo en Zacatecas y acompañó un operativo de la policía para detenerlo, pero se escapó.

Fue sepultada ayer entre aplausos

Un cúmulo de emociones encontradas se vivieron durante el sepelio de Marisela Escobedo Ortiz, ya que familiares y amigos, así como representantes de ONG’s y madres de mujeres desaparecidas, la despidieron entre llantos y aplausos por la lucha que llevó a cabo por 27 meses para exigir que se encarcelara al asesino de su hija.

Los deudos y las activistas sociales que la acompañaron durante su protesta reconocieron su valentía y coincidieron que las exigencias de justicia que Marisela llevaba a cabo no sólo eran por el homicidio de Rubí Marisol, sino por la comunidad en general.

Algunas personas que tomaron la palabra durante el funeral señalaron que Marisela Escobedo siempre repudió la impunidad y alentaba a otras personas para que llevaran a cabo sus protestas sin tener miedo y hasta las últimas consecuencias.

El féretro de quien describieron como una "luchadora inquebrantable" descendió en medio de aplausos en la tumba del panteón Jardines Eternos, donde también hace dos años fue sepultada su hija.

Foto: Archivo AmecoPress

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