Las empleadas del hogar reivindican sus derechos

29 de marzo de 2010.

Por Gloria López

Economía | Madrid | Situación social de las mujeres | Mujeres inmigrantes | Empleo y género





Madrid, 29 mar. 10, AmecoPress. Bajo el lema “Porque sin nosotras no se mueve el mundo”, entre plumeros, tambores y mandiles de lunares, varios centenares de trabajadoras del hogar se concentraron en la madrileña plaza de Jacinto Benavente para reivindicar sus derechos laborales y pedir la equiparación al Régimen General de Trabajadores.

"Estamos aquí unidas en el marco del Día Internacional de las Empleadas del Hogar, que se celebra el próximo 30 de marzo, para pedir la equiparación al Régimen General, pues no estamos amparadas en nuestro trabajo: no tenemos derecho a paro, cobramos salarios muy bajos y nuestros contratos son verbales”, explicó Graciela Gallego, portavoz de Sedoac (Servicio Doméstico Activo), una asociación que nació en verano del 2006 con el objetivo de luchar por la mejora de la situación laboral de las trabajadoras del hogar.

La manifestación transcurrió en un ambiente festivo y alegre, inundando el centro de Madrid de júbilo con pancartas, cánticos, palmas y danzas. Las mujeres se cubrieron de pelucas y delantales reclamando la atención de los viandantes con un pasacalles que hacía suyas canciones infantiles tradicionales, transformadas con letras revolucionarias.

Historia

Son mujeres de distintos países y culturas, creencias y costumbres. Algunas tienen “papeles” y otras no. Y en común, la vulnerabilidad que les otorga unas condiciones laborales precarias. Por eso “hemos decidido salir a la calle juntas, como verdadero desafío al aislamiento y al miedo, como manera de hacernos más fuertes”.

Las empleadas del hogar están sujetas a un régimen especial en el que no se aplica ni el Estatuto de los Trabajadores ni el del Trabajo Autónomo. Y, aunque está previsto que Gobierno y sindicatos comiencen a debatir un documento que las integre dentro del Régimen General y amplíe sus derechos, entre los que destaca el derecho a prestación en caso de accidente, lo cierto es que esa negociación se ha visto ya postergada en varias ocasiones. Así lo explica Graciela Gallego, de Sedoac.

Para ganar un sueldo digno tienen que trabajar en varias casas muchas horas al día y desempeñando todo tipo de tareas: desde planchar hasta cuidar a los niños. Y algunas llegan a recibir sólo cuatro euros la hora. "Iniciamos un proceso político de lucha hace ya tres años y el 23 de noviembre de 2008 salimos a la calle por primera vez. Ésta es la segunda y esperamos que sean muchas más, porque no vamos a parar hasta hacer valer nuestros derechos", apunta Graciela.

La marcha, que se prolongó durante dos horas, se extendió por la calle Carretas para desembocar en la Puerta del Sol. Antes de la lectura del manifiesto, hubo tiempo para representaciones teatrales y careos entre empleadas y empleadoras, provocando la risa de los asistentes y curiosos, a través de la ridiculización de los roles de las empleadas domésticas.

Además, las convocantes realizaron una improvisada “pasarela Cibeles”, por la cual desfilaron numerosos modelos de empleadas del hogar: la accidentada, la rockera, la “sin papeles” cualificada.

Tras los agradecimientos a las allí presentes, Graciela Gallego procedió a la lectura de las demandas del colectivo: "Exigimos la derogación del Real Decreto 1424/85 que impone un Régimen Especial para el Empleo del Hogar y la modificación del artículo dos del Estatuto de los Trabajadores. Queremos resaltar que nuestro trabajo repercute en el bienestar de toda la sociedad. No estamos dispuestas a aceptar modificaciones que estén por debajo del resto de trabajadores".

Fotos AmecoPress.

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Estado español – Economía – Situación social de las mujeres – Empleo y género – Mujeres inmigrantes; 29 marzo (10); AmecoPress