El Síndrome de Alienación Parental (SAP): Un nuevo peligro para el abuso infantil

25 de marzo de 2010.

Por María Beatriz Müller*

Sociedad | Opinión | Violencia de género | Buenos Aires | Infancia



Este falso síndrome ha ganado popularidad en los ámbitos judiciales


Buenos Aires, 25 mar. 10. AmecoPress/Artemisa.- Todos los que nos dedicamos al abordaje de las violencias sabemos lo difícil que resulta la tarea, la soledad que muchas veces sentimos y los embates de los que somos objeto.

Ahora se suma una nueva preocupación: la redacción del nuevo DSM V, que ha inaugurado su página para realizar aportaciones y comentarios. Allí observamos con horror que se intenta incluir el SAP, el Sindrome de Alienacion Parental como una patología más.

Para las personas desprevenidas este síndrome es un constructo elaborado por Richard Gardner, uno de los críticos más acérrimos del sistema de protección de la infancia en los Estados Unidos. Es absolutamente sabido que sus escritos carecen de balance y de objetividad, siendo por ello cuestionados por gran parte de la comunidad científica.

Gardner describió en 1987 lo que llamó el ’síndrome de alienación parental’, diciendo que ocurre en casos donde se disputa la tenencia de los niños en juzgados de familia.: ’Una consecuencia de esta batalla fue el desarrollo en el niño de lo que yo refiero como el síndrome de alienación parental. Típicamente, el niño difama viciosamente uno de los padres e idealiza al otro.

Esto no está causado solamente por el lavado de cerebro parental del niño. Más bien los niños mismos contribuyen con sus propios escenarios a sostener al padre favorecido. Mi experiencia ha sido que en alrededor del 80 a 90% de los casos, la madre es el progenitor favorecido y el padre el vilipendiado’.

Es importante señalar, que el ’síndrome de alienación parental’ no ha sido sujeto de estudios empíricos ni ha sido publicado en revistas científicas o médicas para la revisión de los colegas. El síndrome es poco más que las opiniones de Richard Gardner, basados en su ’experiencia clínica’.

Podemos consultar sus dichos textuales que nos llevan sin duda a considerar que hace una apología de la pedofilia, de las relaciones sexuales con niños/as, justificándolas como naturales. Partiendo de esto cualquier opinión suya no puede ni siquiera ser tenida en cuenta.

Entonces, que seriedad puede tener para el área de Salud Mental este DSM V, si intentan incluir esta aberración, cuales son los intereses que se mueven por debajo, cual es la intencionalidad oculta, son todas preguntas que nos inquietan y nos preocupan.

Si este falso síndrome ha ganado popularidad en los ámbitos judiciales, a pesar de todo lo que se hace por demostrar su falta de validez, pueden ustedes imaginar la devastación que producirá en la infancia victimizada su inclusión en el DSM V. Es algo que no podemos permitir por eso les solicitamos a todos que ingresen en la página abajo citada y expresen su disconformidad. Entre todos podremos evitarlo.

*Presidenta Salud Activa, y de FLACVA(Federación Latinoamericana contra las violencias y el abuso)

Foto: Archivo AmecoPress.

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