El Ayuntamiento de Teruel promueve derechos humanos de mujeres dominicanas y haitianas en la frontera norte de República Dominicana

23 de marzo de 2010.

Por Maria Cobos

Madrid | Internacional | Pobreza y género | Derechos humanos



Dentro del programa de ayudas destinadas a cooperación al desarrollo en los países empobrecidos


Madrid, 23 mar (10). AmecoPress. El Ayuntamiento de Teruel, InteRed y el Centro Puente de República Dominicana trabajan en la formación en derechos a mujeres con pocos recursos en la frontera norte de República Dominicana y Haití.
 
Concretamente las medidas son de apoyo, asesoramiento y acompañamiento legal para el conocimiento de sus derechos e identificar las vejaciones a las que se ven sometidas muchas de ellas al traspasar la frontera, bien para la venta de sus productos o para ofrecerse como mano de obra barata.
 
Todo ello se produce en un contexto de pobreza feminizada, discriminación y violación continuada de derechos humanos ante la desinformación y la ausencia de mecanismos de protección de ambos estados.
 
Son en total 80 mujeres artesanas y comerciantes con escasos recursos de un lado y otro de la frontera, la mitad de República Dominicana (provincia Dajabón) y Haití (comuna de Wanament) quienes se ven fortalecidas en sus derechos.
 
Años atrás, las propias mujeres que se organizaron comunitariamente para mejorar la situación demandaron la existencia en la frontera de un servicio social y legal de acompañamiento y asesoría a favor de las mujeres haitianas y dominicanas en el mercado de la provincia de Dajabón.
 
La situación de estas mujeres viene condicionada por el empobrecimiento femenino y la discriminación de género, lo que se ve agravado por el hecho de que ser mujer, negra, pobre, inmigrante y haitiana, y sometidas a todo tipo de vejámenes. A muchas de ellas en la frontera las despojan de sus mercancías. Otras vuelven a pagar por ellas si no conocen sus derechos.
 
Estas mujeres viven de la economía informal y de subsistencia, fundamentada en la compraventa, a través del llamado “Mercado Binacional”, que se celebra entre ambos países dos veces a la semana en el área del mercado de Dajabón.
 
Se produce así una mutua oferta entre los dos pueblos: las mujeres dominicanas ofrecen productos de primera necesidad (víveres, huevos, embutidos, pastas, arroz, hielo, carne de pollo y hortalizas) y las haitianas ofrecen artesanía y tejidos con los que pueden comprar alimentos dominicanos.
 
Las mujeres fronterizas son las que más han sufrido la vulneración de derechos en cuanto a falta de legalidad, vacío institucional y políticas públicas discriminatorias de ambos países, situación agravada porque el 76,8% de la población, del lado dominicano, vive en la pobreza, que es aún más extrema en el lado haitiano con el 91%.
 
Esta vulnerabilidad viene marcada por altos índices de analfabetismo que determina la marginalidad, la desigualdad de oportunidades y las manifestaciones de exclusión social que sufren miles de mujeres fronterizas.
 
Desde el Ayuntamiento de Teruel e InteRed se ha contribuido al fortalecimiento de la comunidad artesana de mujeres y a la canalización de las relaciones binacionales en la frontera. Se han obtenido importantes logros hacia la defensa de una vida más digna de estas mujeres.
 
 
 
Fotos: archivo AmecoPress
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Internacional - Derechos Humanos - Pobreza y Género; 23 marzo (10), AmecoPress