Secreto a voces

18 de marzo de 2010.

Por Claudia Florentin

Cultura | Violencia de género | Cine | Buenos Aires



Los dos filmes latinoamericanos que compitieron por el Oscar (El secreto de sus ojos y La teta asustada), transitan por la violencia de género


Buenos Aires, 18 mar. 10.- AmecoPress/Artemisa.- El ’Secreto de sus ojos’, una historia que comienza con una muerte, pero no cualquier muerte, un crimen por violencia de género. La joven vida de una muchacha de pueblo es truncada por un varón que fue parte de su historia, y que no tolera estar fuera de ella, por lo que asume el derecho de dominar su cuerpo, su voluntad, hasta su vida.

Este filme es un thriller policíaco ambientado en la Argentina de los setenta, que alterna entre dos tiempos narrativos, el presente de los protagonistas y la historia que marca la vida, de por lo menos, dos de ellos. La violencia de una época trágica del país tiñe algunos pasos de la trama.

La película lleva al gran mundo del cine comercial, una historia cotidiana. Mujeres aquí y en todo el mundo son golpeadas física y psicológicamente, violadas, ignoradas, mutiladas, muertas, a manos de su pareja, ex pareja, padre, padrastro, compañero...sólo en un pequeño porcentaje quien ejerce la violencia es un desconocido. Quien debería ser depositario de la confianza, se convierte así en ejecutor de la infamia.

La película cuenta con nueve protagonistas masculinos y dos femeninos, además de la victima que solo se ve una vez pero se intuye en todo el film, en la lucha, el dolor, la impotencia, la injusticia y la revancha. Con su inicial carga de violencia hacia la mujer, está poblada de hombres en el ámbito judicial y policial...como la vida misma.

Resulta significativo que las dos películas latinoamericanas (El secreto de tus ojos y La teta asustada) que compitieron por la dorada estatuilla de Hollywood, son filmes vinculados a la temática de la violencia de género.

La peruana ’La teta asustada’ narra en ritmo andino, la historia de una joven y su madre, ambas indígenas, que han sufrido la violencia sexual en tiempos de Sendero Luminoso en el Perú, y deben ahora sobrevivir en el conurbano de Lima con pobreza, humillaciones y tristezas, pero tratando de rescatar sus tradiciones mientras se descubre la posibilidad de ser libre, de elegir, de amar.

En América Latina el índice de violencia de género no disminuye a pesar de las campañas de concientización de las últimas décadas. Mientras el machismo campee en los varones desde la infancia, la adolescencia, la juventud, no se puede esperar un cambio de la terrible realidad reinante; seguiremos entrampados en tramas macabras, oscuras, siniestras.

Cuando se sigue amparando la trata y prostitución con la complicidad, o por lo menos el silencio, de políticos y fuerzas de seguridad, no puede asombrar la desaparición y la esclavitud de niñas y jóvenes de todo el territorio nacional. Aunque los números de estos crímenes no se conocen con precisión, durante el 2009, en la Argentina se cometieron al menos 231 femicidios, un aumento del 11% respecto al año anterior, según detalló un informe realizado por la Asociación Civil La casa del Encuentro.

Los asesinatos de mujeres se denominan comúnmente en los medios y en las fuerzas policiales, como ’crímenes pasionales’. El concepto no hace justicia al crimen, al contrario, busca justificar con el término pasional, la violencia ejercida. El amor no mata, la violencia, sí. ’Femicidio’ es un neologismo creado por el movimiento feminista para denominar a los asesinatos de mujeres y niñas por violencia de género.

Historias escondidas, tapadas, consideradas ’privadas’ aún cuando deberían sur públicas al violar los derechos básicos de las humanas; historias que atraviesan todos los sectores sociales y culturales y que deben ser dichas en voz alta, investigadas, condenadas. Secretos de tantas familias, de tantas sociedades, de nuestros pueblos, secretos a voces que exigen se descubran y encuentren justicia.

Foto: Archivo AmecoPress

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Cultura – Cine – Violencia de género. 18 mar. 10. AmecoPress.