Waisman: “No se ha concedido ningún periodo de reflexión”

5 de marzo de 2010.

Por Elena Duque

Madrid | Estado Español | Legislación y género | Trata



A pesar de la reciente modificación de la Ley de Extranjería, el retraso en su desarrollo impide que se puedan respetar los derechos reconocidos en el Plan de la Trata


Madrid, 5 mar (10). AmecoPress. Women’s Link Worldwide (WLW) denuncia la desprotección de las víctimas de la trata con fines sexuales por la incompatibilidad entre las actuaciones que recogen el Plan de la Trata y la Ley de Extranjería y a pesar de la última modificación de esta.
 
Un caso en concreto hace saltar, una vez más, las alarmas. Esta misma semana una mujer de origen latinoamericano fue detenida por encontrarse en situación administrativa irregular e ingresada en un Centro de Internamiento de Extranjeros (los polémicos CIEs). Allí, ella declaró ser víctima de la trata.
 
Aquí comienzan las incompatibilidades. Según el Plan de la Trata, debería concedérsele un periodo de reflexión de 30 días para decidir que vía va a tomar. Pero según la Ley de Extranjería, al no contar con la documentación en regla, debe ser expulsada lo antes posible.
 
Viviana Waisman, directora ejecutiva de WLW, recuerda que en la reciente reforma de esta Ley el artículo 59 bis recoge la concesión de este permiso de reflexión, pero la falta de desarrollo de un reglamento impide que se ponga en marcha.
 
“Lo que queremos denunciar es que este periodo debe concederse automáticamente. Esto no está ocurriendo, pero tampoco existe una norma por la cual se establezca cómo solicitarlo. Hay un vacío legal”, ha denunciado en declaraciones a AmecoPress.
 
WLW lamenta la descoordinación a la que todavía se enfrentan los mecanismos de defensa establecidos. “No existe una reglamentación que desarrolle la Ley de Extranjería, lo que impide que se aplique el periodo de reflexión”, ha señalado Waisman, denunciando también la carencia de “un protocolo para la identificación de las víctimas”. Ambas lagunas son efecto de la falta de coordinación entre las instituciones, que ya se prolonga más de un año.
 
El periodo de reflexión se establece en consideración a la situación de violencia a la que las mujeres están sometidas: han vivido bajo amenazas, y privadas de libertad. Muchas sufren crisis de ansiedad y necesitan incluso medicación.
 
Por otro lado, el Plan de la Trata establece medidas de protección sólo para aquellas víctimas que denuncien a la red a la que estaban ligadas. Únicamente entonces se frena el proceso de expulsión. Esta exigencia sigue siendo causa del rechazo de numerosas organizaciones civiles.
 
Fotos: archivo AmecoPress
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Estado Español - Trata - Legislación y Género; 5 marzo (10), AmecoPress