Guía para ayudar a las mujeres inmigrantes frente a la violencia de género

4 de marzo de 2010.

Por Gloria López

Sociedad | Madrid | Mujeres inmigrantes | Violencia de género



Destaca los factores de vulnerabilidad y difunde los derechos de estas mujeres


Madrid, 04 mar. 10, AmecoPress. La violencia machista es transcultural, está presente en todos los lugares del mundo y no conoce fronteras, atravesando religiones, leyes y culturas. Sin embargo, el aumento de representación de las mujeres inmigrantes en las estadísticas de la violencia de género es un dato destacado en los últimos informes. Sos Racismo Guipúzcoa ha elaborado una guía para ayudar al empoderamiento de las mujeres inmigrantes frente a la violencia de género.

“La Guía pretende ser una herramienta que colabore en la erradicación de la violencia machista y que sirva para impulsar procesos encadenados de concientización entre las mujeres en general y las mujeres extranjeras en particular”, afirma Maitane Arnoso, de Sos Racismo, en declaraciones a AmecoPress.

Ha sido construida a partir de la reflexión con mujeres extranjeras que han enfrentado violencia machista, así como con aquellas opiniones vertidas por agentes sociales que, en la Comunidad del País Vasco, trabajan con las víctimas en el campo asistencial o de denuncia.

Se entiende por empoderamiento el “proceso de toma de conciencia de las fortalezas individuales y comunitarias, así como de las habilidades para hacer valer los derechos que nos deben ser garantizados. Se trata de poder recuperar el protagonismo en el manejo de la vida y escapar de los sometimientos para enfrentar la violencia”.

Factores de vulnerabilidad

Necesitamos reflexionar y actuar sobre las especificidades que hacen incrementar los riesgos o factores de vulnerabilidad en este sector de población, las mujeres inmigrantes. Maitane Arnoso explica que “el problema no es tan distinto de lo que ocurre aquí. Es decir, no es una cuestión etnificable; eso es muy peligroso. Sin embargo, la situación de estas mujeres, se ve atravesada por distintos factores diferenciados de tipo psicosocial y juridico-administrativos”.

Por ejemplo, pueden llegar a nuestro país con diferentes permisos de residencia, y es habitual que algunos permisos estén vinculados al cónyuge y, como normalmente él suele ser el agresor, tienen muchas dificultades para separarse de su pareja por el riesgo de quedarse en situación irregular o ser expulsadas. Además, la situación sociolaboral de precariedad o la falta de permisos de trabajo suelen dificultar aun más la salida del ciclo violento, así como las restricciones para el acceso a prestaciones económicas que dependen de su situación documental.

Para hacer frente a esto, se proponen acciones de incidencia política y presión a las instituciones y también talleres de empoderamiento con las mujeres inmigrantes y capacitación de "lideresas". “Las organizaciones de mujeres inmigrantes son el mejor paraguas para garantizar el apoyo social de las mujeres maltratadas y enfrentar la violencia. Son las organizaciones quienes tienen que contar con herramientas psicosociales y jurídicas también para poder incidir políticamente”.

La guía explica de un modo pedagógico qué es la violencia de género y cuáles son sus manifestaciones. También aporta herramientas y recursos disponibles para luchar contra ella y para la protección de las víctimas. Las mujeres inmigrantes víctimas de violencia de género, tienen unos derechos reconocidos por la ley que, a menudo, ellas mismas desconocen.

En ese sentido, la guía trata de esclarecer y de dar a conocer estos derechos: derecho a recibir ayuda (también sus hijos e hijas), a denunciar y a pedir una orden de protección, a solicitar el permiso de residencia (también las que están en situación irregular) y a ser informada y acompañada en el proceso.

También tienen derecho a recibir alojamiento dejan su casa y no tienen otro lugar dónde ir, a que abogados e intérpretes las atiendan gratuitamente si no tienen dinero, al acceso a ayudas económicas si llevan seis meses empadronada y a terapias psicológicas para ellas y para sus hijos e hijas.

La protección no debería depender de la denuncia

Desde que se difundió la guía “han llovido demandas para contar con la guía impresa y promover talleres con distintas organizaciones. En ello estamos, confiando en que las instituciones apoyen estas iniciativas que responden a las demandas de la sociedad civil”.

“A nivel político, hay que tratar de conseguir que las ayudas y la protección no dependan de la denuncia, conseguir más recursos de apoyo integral también para las que están en situación irregular, evitar que se aplique la instrucción 14/2005 y se abran expedientes de expulsión y sobre todo fortalecer las medidas de regularización previstas para las víctimas. A nivel psicosocial esperamos que la guía y los talleres colaboren en fortalecer a las organizaciones, promover mayor conciencia de género y encontrar la forma de empezar a trabajar también entorno a las masculinidades, con el propósito de avanzar en convivencias interculturales y relaciones socioafectivas saludables para los hombres y mujeres”.

Fotos archivo AmecoPress. Pies de foto: Imágenes de la Guía

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Sociedad – Mujeres inmigrantes - Violencia de género; 04 marzo (10); AmecoPress