En colaboración con la IM-Defensoras, Pikara Magazine, Cooperativa de Tècniques y la periodista Saioa Baleztena

Calala y SUDS organizan un encuentro con las defensoras de los derechos humanos en Mesoamérica

9 de julio de 2019.

Por Redacción AmecoPress

Madrid | Internacional | Derechos humanos | Movimiento feminista



Se proyectará un documental con un posterior coloquio sobre la situación actual de la región


Madrid, 8 julio. 19. AmecoPress. – La fundación feminista, Calala, en colaboración con la asociación SUDS, ha organizado para el 12 de julio en Barcelona, este proyecto orientado a mostrar cuáles son las causas de esas violencias contra las defensoras de los derechos humanos en Mesoamérica. De dónde provienen, cuál es el contexto en el que se desarrollan sus actividades políticas, los motivos del porqué son atacadas y cuáles son sus demandas. Se proyectará un documental rodado en dicha región y se debatirá acerca de situación actual en la zona y cuáles son los riesgos que implica la protección a defensoras y defensores de derechos humanos.

La financiación del documental ha sido posible gracias a Lafede.cat en el marco de la Beca Dev Reporter, sufragada con fondos europeos. El proyecto ha contado con la colaboración de la iniciativa mesoamericana IM- Defensoras, la revista Pikara Magazine, la cooperativa de Tècniques y la periodista Saioa Baleztena. Mesoamérica se encuentra en un contexto de violaciones de los Derechos Humanos en el que las mujeres tienen un papel central en los movimientos sociales por la defensa de la tierra y por los derechos sexuales y reproductivos.

Según el último informe de la Iniciativa Mesoamericana de Defensoras de los Derechos Humanos se registraron 2197 agresiones entre 2015-2016, de las cuales, 22 acabaron en asesinato. Esto ha convertido a las activistas en los principales objetivos de gobiernos, transnacionales y ejércitos que defienden los intereses de las élites que sustentan el poder político y económico. Cabe destacar que esta situación se ha agravado en 2017 y 2018. Ya que, solo hasta finales de abril, se notificaron 9 asesinatos de defensoras en la región.

El proyecto se basa en la idea de que hay un “componente de género” en la defensa de los derechos humanos y en la violencia a la que se enfrenta la mujer por su actividad social y política. Cuando las defensoras participan de manera activa en política cuentan con menos apoyo por parte de sus familias, comunidades y organizaciones. Según datos de la IM-D (2013-2014), el 4% de las defensoras han sido expulsadas de sus comunidades. Las agresiones que sufren tienen un alto componente de género que va desde la agresión verbal misógina y el acoso sexual, hasta la violación sexual y la violencia de pareja o familiar.

Los sistemas políticos de ideología neoliberal priman los intereses de las grandes empresas transnacionales frente a los bienes colectivos. Estos gobiernos son identificados por las organizaciones sociales como los principales responsables de la violación de los derechos humanos de las mujeres y los pueblos indígenas. Además, en los diferentes países, han implementado de manera sistemática reformas estructurales que se han materializado en la privatización de los bienes naturales.

Para los pueblos, estos modelos de desarrollo no son una solución viable ya que lejos de generar un desarrollo integral y sostenible, provocan daños irreversibles a la naturaleza, dañan la salud de la población, trastocan patrones culturales de los pueblos y promueven nuevas formas de violencia. Las agresiones a las defensoras de los derechos sexuales y reproductivos, también incluyen una alta proporción de asesinatos, en especial a la comunidad LGBTI. Además, hay que añadir que las ganancias generadas no son para las comunidades y municipios.

El Salvador, Honduras y Nicaragua conforman 3 de los 8 países del mundo que mantienen una prohibición absoluta del aborto. En El Salvador se dictan penas por aborto, de hasta 30 años, en concepto de “homicidio agravado”. En Honduras, donde el 25% de las adolescentes son madres, existe una penalización total de la “Pastilla Anticonceptiva de Emergencia”. Nicaragua, después de 169 años de despenalización parcial, eliminó en 2006 todas las opciones que existían para interrumpir un embarazo.

Foto: Archivo AmecoPress.


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7 julio. 19. AmecoPress.