La corriente fascista de Italia liderada por Matteo Salvini se jacta de hablar en nombre de todos los italianos con esta decisión

La detención de Carola Rackete divide a Europa

2 de julio de 2019.

Por Roberto Pérez Abella

Madrid | Unión Europea | Mujeres inmigrantes | Derechos humanos | Refugiadas | Xenofobia



Detenida la capitana del Sea-Watch tras desembarcar en el puerto italiano de Lampedusa sin permiso


Madrid, 2 julio. 19. AmecoPress. – El sábado 29 de junio, Carola Rackete, la capitana alemana de 31 años de la embarcación humanitaria Sea-Watch 3, fue detenida por la Guardia de Finanza (policía financiera y de fronteras italiana) por orden del ministro de interior, Matteo Salvini. La capitana del barco con bandera holandesa desobedeció la prohibición del gobierno italiano de atracar en el puerto comercial de Lampedusa para desembarcar a los cuarenta migrantes que llevaban diecisiete días en el mar mediterráneo. La joven alemana se ha convertido en un icono de lucha contra la férrea política migratoria que lidera Salvini, mientras recibe mensajes de apoyo desde las redes y asociaciones.

Italia les negaba el acceso a poder desembarcar hasta que algún país de la Unión Europea se comprometiera a acoger a los y las migrantes que viajaban a bordo. Pero la necesidad de solucionar lo que Carolina catalogó como desesperación fue lo que la incitó a desobedecer a las autoridades y atracar en el puerto a pesar de las múltiples consecuencias legales que podría recibir. La desesperación había alcanzado a las personas migrantes recogidas en el mar, donde dos de ellas tuvieron que ser evacuadas y muchas ya sopesaban tirarse por la borda después de estar dos días enfrente de un puerto comercial y más de quince en la mar sin obtener una solución real. También habían subido al barco este jueves para transmitir su solidaridad a la capitana y la tripulación los cinco parlamentarios pertenecientes al Partido Demócrata (PD), Izquierda Italiana (SI) y +Europa: Davide Faraone, Graziano Delrio, Matteo Orfini, Nicola Fratoianni y Riccardo Magi.

Rackete atracó el barco de madrugada en el muelle comercial de Lampedusa mientras sorprendía a una patrullera de la Guardia de Finanza y chocaba contra ella accidentalmente. Una vez fondeada en el muelle, la patrona bajó escoltada por las autoridades tras ser detenida por violar el artículo 1.100 del código de navegación sobre resistencia o violencia contra un navío de guerra, un delito que permuta penas de hasta 10 años de prisión. Esto se ha añadido a la imputación del viernes por parte de la Fiscalía de Agrigento de un delito de favorecimiento del tráfico ilegal de personas y por el que será interrogada el próximo nueve de julio. La Fiscalía acusa a Rackete de los delitos de negativa a obedecer a un buque de guerra, resistencia a la autoridad, violencia contra buques de guerra y navegación en zona prohibida. Además, con el nuevo decreto aprobado por el Gobierno italiano, fondear en aguas territoriales sin permiso supondrá la incautación del navío y una multa de entre 20.000 y 50.000 euros en función de los plazos de pago de la misma.

Este lunes por la mañana, Rackete partió desde Lampedusa hacia el tribunal de Agrigento en una lancha de la Guardia de Finanza para someterse al interrogatorio ordenado por el fiscal jefe Luigi Patronaggio, que comenzó a las 15.30 y duró unas tres horas según informa la ONG de la capitana alemana. El abogado de Carola confirmó a la Agencia Efe que tras pasar la noche en la comisaría la juez concedió el arresto domiciliario hasta que se convalidara la acusación. El presidente de Sea Watch, Johannes Bayer, informó por Twitter que están orgullosos de su capitana y que “hizo exactamente lo correcto. Ella defendió la ley del mar y llevó a la gente a un lugar seguro". Desde Alemania vía Twitter, el ministro de Asuntos Exteriores, Heiko Maas, reiteró que, “tras el procedimiento legal debido, solo puede producirse la liberación de Carola Rackete. Eso es lo que le volveré a dejar claro a Italia".

Alessandra Vella, la jueza de instrucción de Agrigento, dictaminó que pasara al menos un día más bajo arresto domiciliario, pese a que la Fiscalía habría pedido su puesta en libertad condicional. También pidieron al juez como medida cautelar alternativa al arresto la prohibición de permanecer en la provincia de Agrigento, a la que pertenece Lampedusa. La juez deberá decidir hoy si queda en libertad o es procesada en Italia. Desde el Ministerio del Interior ya han preparado un decreto de expulsión para que no pueda permanecer en Italia si queda en libertad junto con la prohibición de regresar a territorio italiano en cinco años.

La movilización en las redes ha sacado para adelante una recogida de firmas, que lleva unas 300.000, a través de la plataforma “Change.org” en la que se pide al Ministro de Interior italiano, que libere de inmediato a la capitana Carola Rackete, así como el apoyo a todos las personas voluntarias que están salvando vidas en el Mediterráneo. Ante el altruismo humanitario de Carola, numerosas celebridades alemanas han incentivado a miles de personas para contribuir con el financiamiento legal de la activista. De momento, han recaudado más de 300.000 euros, según señalaron algunos medios de Alemania. En Europa se multiplican los mensajes de apoyo también desde algunos países, como Francia y Alemania, que acusan a Italia de criminalizar a quienes salvan vidas.

Desde España también se han pronunciado algunas políticas como la diputada de Unidas Podemos, Carolina Alonso, que se pregunta cómo puede estar en la cárcel alguien por ser altruista alegando en Twitter que “es la Europa hipócrita, de los corruptos y NO de los pueblos”. Por su parte la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha expresado su apoyo al señalar en su cuenta de Twitter que “salvar vidas no es delito. Dejar morir a la gente en el mar, sí”. La periodista Helena Maleno que también sufrió algo similar a la patrona alemana al ser acusada por el Tribunal de Tánger por tráfico de personas y favorecimiento de la inmigración irregular, denuncia las políticas asesinas de Europa y apoya a Carola mientras aboga vía Twitter que “Frente a su violencia nuestra solidaridad y resistencia”.

Una parte de la opinión pública italiana y también de su clase política han apoyado a la capitana del Sea Watch con multitud de mensajes. Heiko Maas, afirmaba en Twitter que "rescatar vidas humanas es una obligación humanitaria. El rescate marítimo no debe ser criminalizado" y ahora "depende del poder judicial italiano aclarar las acusaciones rápidamente". Por su parte, el ministro de Interior francés, Christopher Castaner, señaló que "el cierre de los puertos es una violación del Derecho del mar", mientras en un llamamiento en Facebook, Jean Asselborn, el responsable de Exteriores de Luxemburgo, denunciaba que "salvar vidas es un deber y no puede ser nunca un delito o un crimen. No hacerlo, sí que lo es".

Foto: Archivo AmecoPress


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2 julio. 19. AmecoPress.