Women’s Link representa a cuatro trabajadoras de la fresa que denunciaron explotación laboral y acoso sexual en España

12 de marzo de 2019.

Por Redacción AmecoPress

Madrid | Economía | Mujeres inmigrantes | Pobreza y género | Derechos humanos



La organización denuncia que el modelo de negocio de la industria de la fresa en España vulnera los derechos de las temporeras marroquíes


Madrid, 12 marzo. 19. Amecopress. - La organización internacional Women’s Link Worldwide representa legalmente a cuatro mujeres marroquíes que denunciaron explotación laboral y acoso sexual durante el tiempo que trabajaron como temporeras en la recogida de la fresa en Huelva, España, en el año 2018.

Las mujeres fueron seleccionadas y contratadas en Marruecos. Durante la selección, se les aseguró que trabajarían durante 3 meses con un periodo de prueba de 15 días, y que la empresa les facilitaría la vivienda cerca de las fincas sin coste alguno para ellas, como estipula el convenio colectivo del campo.

Las temporeras denuncian que cuando llegaron a España, las condiciones que se encontraron eran muy diferentes. Firmaron el contrato en español sin que les ofrecieran traducción. Se trataba de un contrato de obra y servicio en el que el periodo de prueba era de un mes, no de 15 días, y no establecía una duración de 3 meses, sino el tiempo que la empresa considere necesario para la recogida de la fresa. Además, les descontaban los gastos de vivienda, agua, luz y gas. Durante el tiempo que estuvieron trabajando, sufrieron explotación laboral, con penalizaciones excesivas por no cumplir los objetivos de producción, horas extras no remuneradas, falta de asistencia sanitaria y discriminación respecto a otras nacionalidades, a las que no se les exigían las mismas condiciones.

Según la organización, las cuatro temporeras fueron despedidas en dos ocasiones, la primera cuando solo llevaban una semana trabajando. Tras ser readmitidas de forma excepcional, volvieron a ser despedidas. En total, de los 3 meses que les habían prometido durante la selección, trabajaron poco más de un mes.

“Es positivo que exista un modelo que facilite que las mujeres marroquíes puedan venir a trabajar a España dentro de un marco legal, pero no puede ser a costa de vulnerar sus derechos y jugar con sus expectativas vitales”, explica Aintzane Márquez, abogada de Women’s Link Worldwide. “Es responsabilidad de las empresas y el Estado español que se respeten sus derechos, por encima de intereses económicos o empresariales”.

“Lo pasamos muy mal. Pedimos préstamos en Marruecos y vendimos nuestras cosas para hacernos el pasaporte, para pagar el visado y venir a trabajar aquí a España. Al llegar, nos encontramos que había poco trabajo. Ni siquiera hemos repuesto todo el dinero que hemos perdido en Marruecos”, explica una de las temporeras.

Además de la explotación laboral, sufrieron el acoso sexual de un encargado español (manijero), que les hacía continuamente proposiciones de carácter sexual.
“Es necesario que se analice con una perspectiva de género el impacto que este modelo de negocio tiene en las vidas de las temporeras. Sin estabilidad laboral y viviendo aisladas en las fincas, además de la explotación laboral, pueden sufrir otros tipos de violencia, como violencia sexual, y es muy difícil que puedan denunciar por miedo a represalias y a perder el trabajo”, explica Márquez.

“Si alguna mujer sufre acoso o violencia, es necesario que lo denuncie. No quiero que ninguna mujer sufra lo mismo que nosotras”, concluye una de las temporeras.

Procedimientos judiciales

Las cuatro mujeres trabajadoras marroquíes denunciaron al manijero por acoso sexual acompañadas por las organizaciones Asnuci y Mujeres 24 h y el activista por los derechos humanos Antonio Abad. También interpusieron una demanda laboral contra la empresa y una denuncia ante la inspección de trabajo. Women’s Link asumió su representación legal en todos los procedimientos.

Actualmente, el procedimiento penal contra el manijero se instruye en el Juzgado de Moguer, donde se encuentra en fase de investigación a la espera de juicio.

Contrataciones en origen

La contratación en origen por contingente es un modelo contractual que permite la contratación programada de personas trabajadoras que no están ni residen en España y que son seleccionadas en sus respectivos países a petición de las empresas. Solo se puede emplear a personas extranjeras mediante este tipo de contrato cuando no se pueden cubrir los puestos de trabajo con las personas nacionales o con las personas extranjeras que ya residen en la zona.

Las contrataciones para la recogida de la fresa en Huelva se realizan en Marruecos a través de la Agencia Nacional de Empleo Marroquí (Anapec) gracias a un acuerdo de contratación en origen firmado entre España y Marruecos.

El primer acuerdo de contratación en origen con Marruecos se firmó el año 2001. No obstante, durante los primeros años, las nacionalidades mayoritarias entre la mano de obra eran polacas y rumanas. En 2007, Rumanía pasó a formar parte de la Unión Europea y, por lo tanto, no podía firmar ya acuerdos de contratación en origen. En 2005 se pone en marcha el proyecto AENEAS de Cartaya para traer trabajadoras de Marruecos. El primer contingente de mujeres marroquíes llegó en 2006 y a partir del siguiente año se convirtieron en el colectivo mayoritario en la recogida de la fresa y otros frutos rojos.

El perfil de las mujeres que se contratan es el siguiente: mujeres de entre 20 – 45 años con hijos o hijas menores de 14 años a su cargo, que vivan en zonas rurales y que tengan buena salud. También se prima que sean mujeres divorciadas o viudas.

El proceso de selección dura 3 días y se suele realizar a mediados de enero en varias ciudades de Marruecos. Una delegación de la patronal de la fresa viaja allí a hacer las entrevistas. Una delegación del Ministerio de Trabajo de la embajada española supervisa, pero no interviene en el proceso. Las mujeres llegan a trabajar en dos contingentes, uno a principio de la temporada en febrero y otro a mediados de la temporada en abril. Para finales de mayo o principios de junio la recogida de la fresa ha terminado. La recogida frutos rojos se prolonga hasta mediados de julio.

Las condiciones que se ofrecen son un contrato con visado y derecho a la Seguridad Social. El acuerdo incluye que deben ser alojadas por el propietario de la finca, pero no especifica qué condiciones deben reunir las viviendas.

Las cuatro mujeres marroquíes que Women’s Link representa llegaron a Huelva a finales de abril del año 2018, en el segundo contingente contratado por empresas españolas para recoger fresas y otros frutos rojos. Era la primera vez que venían. Como ellas, otras 10.000 mujeres vinieron por primera vez en 2018, junto a otras 6.000 mujeres que repetían campaña. El reclutamiento del año 2018 revistió un carácter especial porque desde 2008 no se incorporaban trabajadoras nuevas.

Convenio colectivo del campo en Huelva

Actualmente, Huelva es la provincia andaluza donde se concentra el mayor cultivo de fresa de España, en esta provincia de concentra el 95% de toda la producción en España.

España es el primer productor de fresas de toda Europa. El sector está dominado por las grandes empresas transnacionales que controlan la distribución de la fruta en los mercados europeos, acumulando la mayor parte de los beneficios.

En la temporada de la fresa del año 2018, el convenio colectivo del campo en Huelva que estaba en vigor (2015-2017) establecía el salario para la recolección de fresa en Huelva en 39,97 euros por día. Establecía que la jornada de trabajo fuera de 39 horas semanales de trabajo efectivo. Estas horas de trabajo podían ser reducidas o ampliadas, pero si se superaban las treinta y nueve horas semanales estas debían ser consideradas a todos los efectos horas extraordinarias. No establecía límite de horas de trabajo al día.

En noviembre de 2018 entró en vigor un nuevo convenio firmado por la patronal ASAJA y el sindicato CCOO, que tiene atribuida la representación en el sector. Este nuevo convenio aumenta el salario a 41,20 euros por día e incluye por primera vez un protocolo de prevención de acoso sexual a raíz de los casos conocidos en el año 2018. UGT lo impugnó y pactó por su parte otro convenio con COAG y UPA, que solo es de obligado cumplimiento para las empresas que forman parte de esas organizaciones patronales agrarias.

El convenio establece la jornada laboral en 39 horas semanales, ampliables hasta un máximo de diez horas semanales más de trabajo efectivo, sin que la jornada diaria pueda exceder de 9 horas de trabajo efectivo.

Cada provincia tiene su propio convenio y los salarios son distintos. En Sevilla, por ejemplo, establece 45,82 euros para faenas en la fresa similares. En Jaén, por ejemplo, recoger aceitunas está fijado en 53,42 euros.

Fotos archivo AmecoPress, cedida por Women’s Link Worldwide
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Pi de foto: Mujeres temporeras © Laura Martínez Valero / Women’s Link Worldwide
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Economía – Derechos humanos –Mujeres inmigrantes – Empleo y género – Pobreza y género –Legislación y género; 12 de marzo. 19. AmecoPress