Miércoles, 12 de diciembre de 2018.

Reportajes

La discriminación salarial de género, una brecha sin resolver

Las mujeres cobran en España un 20 por ciento menos que los hombres y son las más afectadas por los contratos a tiempo parcial

Estado Español, Economía, Empleo y género, Conciliación, Brecha salarial, Madrid, Martes 30 de enero de 2018, por Nadia Martín García


Madrid. 30 ene. 18. AmecoPress.- Hemos cerrado 2017 con datos escalofriantes en cuanto a igualdad salarial se refiere. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), las mujeres en España cobran un 20% menos que los hombres. Ante esta desigualdad, desde el 8 de noviembre y hasta final de año, las europeas trabajaron gratis. Así, en España se triplican las brechas salariales de Italia, Luxemburgo y Rumanía, y por tanto, trabajan el triple de días gratis. Según el informe de UGT sobre la Estructura Salarial, las mujeres cobraron 6.000 euros menos de media anuales que los hombres en 2017 aun teniendo la misma formación y categoría profesional.

A nivel global, las mujeres cobran un 23% menos que los hombres, lo cual, tal y como afirma Naciones Unidas, supone ‘el mayor robo de la historia’. "No hay un solo país, ni un solo sector en el que las mujeres ganen los mismos salarios que los hombres", explica la asesora de ONU Mujeres Anuradha Seth.

Según la Encuesta de Población Activa (EPA), el 73% de la población trabajadora que recibe los sueldos más bajos son mujeres, con lo que Oxfam Intermón pide al Gobierno español medidas para reducir la brecha. Esta organización recoge en su informe ‘Premiar el trabajo, no la riqueza’ que ellas son las principales afectadas por los contratos a tiempo parcial y temporales. El número de mujeres ocupadas con jornada a tiempo parcial, casi triplica el número de hombres que tienen esa misma jornada; 2.002.900 mujeres frente a los 722.900 hombres, según los datos de la última Encuesta de Población Activa.

Ante esta discriminación, los principales partidos de España (PSOE, Podemos y Ciudadanos) optan por seguir el ejemplo islandés; quieren prohibir la brecha por ley y aplicar sanciones contra la discriminación salarial de género. Así, perfilan iniciativas con auditorías y castigos a las empresas que discriminen a las mujeres en el trabajo. No obstante, el PP tan sólo ha explicado que está “abierto a estudiar la posibilidad de las sanciones”.

Alemania es otro de los países que han optado por medidas sancionadoras para romper la brecha salarial. Las alemanas podrán exigir conocer el salario de sus compañeros con la nueva ley, ya que obliga a las grandes empresas a informar a sus empleadas de cuánto ganan ellos por realizar un trabajo con las mismas características.

Cristina Antoñanzas, vicesecretaria General de UGT, afirma a AmecoPress: “las empresas no se pueden basar sólo en recomendaciones. Nos parece que el modelo de Islandia es una buena forma de acabar con la brecha salarial”. Así, ha transmitido su rechazo hacia las declaraciones del presidente del Gobierno del pasado miércoles, quien expuso que entre las competencias del Gobierno "no hay ninguna que sea igualar salarios", descartando sancionar a las empresas privadas que no cumplan con la equiparación salarial entre hombres y mujeres. “Nos parecen inaceptable las declaraciones del presidente. Lo que ha hecho es mirar para otro lado, cuando está claramente demostrado que en nuestro país hay brecha salarial. Un presidente no puede dejar de lado al 51% de la población de nuestro país, que somos las mujeres y cobramos menos que los hombres. Decir “no nos metamos en eso” no es aceptable, claro que es competencia del gobierno”, explica la vicesecretaria.

En España, los planes de igualdad sólo son obligatorios para las empresas de más de 250 empleados, dejando fuera de esta medida a miles de entidades. Ante esta situación, Antoñanzas sostiene que es necesario que todas las empresas introduzcan planes de igualdad y que son necesarias leyes que contengan medidas que corrijan la brecha salarial y que eliminen la contratación por razón de sexo. “La brecha salarial en nuestro país lleva varios años plana, sin disminuir. Es inaceptable. Venimos reivindicando desde hace varios años la necesidad de hacer una ley de igualdad entre hombres y mujeres para que esta brecha vaya disminuyendo”, declara.

La discriminación laboral, tal y como expone Antoñanzas, se hace de una forma mucho más soterrada: “si en una empresa en una misma categoría le pagan más a un hombre que a una mujer, sería totalmente anticonstitucional porque es una discriminación absoluta. La discriminación se da en las empresas cuando las reducciones de jornada son para la mujer, cuando las contrataciones a tiempo parcial mayoritariamente son mujeres, y cuando hay ciertos puestos que sólo se les da a hombres, ahí es donde realmente se ve la brecha salarial”, nos explica.

Montserrat Boix, periodista de TVE especializada en ciberfeminismo y creadora de la plataforma Mujeres en Red, explica a AmecoPress: “cualquier decisión en la que se apliquen sanciones, será bienvenida porque uno de los problemas que tenemos en estos momentos es que la ley de igualdad no se cumple porque no tienen sanciones y fueron muy tibios a la hora de redactarla y consensuarla”.

Por otro lado, mantiene que otra de las cosas clave es que los sindicatos “asuman de una vez” que la desigualdad es un tema prioritario en la negociación de convenios. Explica que falta mucha formación en género en las instituciones e interés en poner en marcha planes de igualdad. “Es inaceptable que en cualquier mesa de negociación o proyecto no se tenga en cuenta la perspectiva de género y la situación de las mujeres desde el punto de partida. Este es el principal problema. Tenemos unas estructuras y una institucionalización de la desigualdad en todas partes y se entiende como normal y en muchos casos no se contabiliza ni se identifica”.

“Yo trabajo gratis”

La Unión General de Trabajadores (UGT) denuncia que la brecha de género en el mercado de trabajo se haya perpetuado en 2017, debido a la falta de políticas y medidas para corregir las desigualdades existentes entre mujeres y hombres tal y como exponen en su plataforma.

Como pone de manifiesto el último informe del sindicato, la brecha se da principalmente premiando unas categorías u ocupaciones por encima de otras con complementos salariales y horas extra que discriminan por sexo; la brecha de las horas extraordinarias se eleva al 78,88%, la diferencia retributiva en complementos salariales alcanza el 30,44% y asciende al 36% en pagas extraordinarias.

El sindicato exige una Ley de igualdad salarial y, por segundo año consecutivo, en 2017 lanzó la campaña “Yo trabajo gratis” con el fin de concienciar acerca de esta discriminación por razón de sexo, que tiene una repercusión severa en los salarios de la mujeres y que va a acentuarse más allá de su vida de laboral, durante su etapa de jubilación, provocando en un alto porcentaje de mujeres que han tenido un empleo a lo largo de toda su vida, un elevado índice de situarse por debajo de los umbrales de pobreza.

Cristina Antoñanzas defiende la necesidad de una Ley de igualdad salarial que obligue a que haya un registro público de sueldos y complementos para cada puesto de trabajo. La vicesecretaria afirma que “yo trabajo gratis” es una campaña que lanzan con datos de la Eurostat como una herramienta visual que explica desde cuándo las mujeres trabajamos gratis ya que cobramos menos que los hombres.
Montse Boix manifiesta que otro de los elementos clave es el tema de los planes de igualdad. “Uno de los principales problemas que tenemos es que muchas empresas no han elaborado los planes de igualdad que tendrían que trabajar para erradicar la brecha de género y otras desigualdades como la ausencia de mujeres en puestos directivos. Desde 2007 tenemos una ley y una propuesta de iniciativa que depende mucho de la voluntad de las empresas y sobre todo, del interés por parte de los sindicatos en hacer el seguimiento y priorizar la igualdad”.

Los sindicatos mayoritarios, UGT y CCOO, han exigido al Gobierno que amplíe su propuesta para garantizar la igualdad salarial entre hombres y mujeres en el marco de la Mesa de Diálogo Social de Calidad de Empleo.

Medios de comunicación y cine

Los medios de comunicación no están exentos de la brecha salarial. En el cine, tenemos casos claros como el de Ridley Scott, que pagó 1,5 millones a Mark Wahlberg y solo 1.000 dólares a Michelle Williams por los mismos días de trabajo, o el caso de Clara Lago, que en una entrevista le preguntaron sobre la brecha salarial en el cine español, y su respuesta fue que sus compañeros masculinos de “Ocho apellidos catalanes”, Dani Rovira y Karra Elejalde, cobraron más del doble que ella.

De la misma manera, las mujeres cobran en RTVE un 8,6% menos que los hombres y un 24% menos en complementos salariales. De forma que ganan de media unos 4.000 euros menos al año. Sin embargo, no fue hasta el 2017 cuando comenzaron a contar con un observatorio de igualdad. Boix sostiene que “el observatorio de igualdad de RTVE se acaba de crear, pero no está en marcha. Sin embargo, sí que tienen un plan de igualdad desde 2013. El problema es que ni siquiera se hizo evaluación. Se piensa que no es necesario hacer nada porque ya estamos en igualdad en la empresa, cuando la mayoría de complementos los cobran ellos, a la mayoría de viajes van ellos… Poner las injusticias sobre la mesa es un primer paso, saber que esa desigualdad existe”.

La necesidad de contar con planes de igualdad

En el último informe del Plan de Igualdad de RTVE publicado a finales de año, se expone que el 35,3% de las acciones previstas contra la brecha salarial no se han realizado y el 63,2 % de los objetivos marcados no se han cumplido. Por lo que medidas sancionadoras, como las que ya se aplican en Islandia, pueden ser una buena vía hacia la igualdad salarial.

Como expone Monsterrat Boix, es imprescindible que personas con formación en género y mujeres clave del movimiento feminista se incorporen a las instituciones para, desde ahí, generar cambios políticos y sociales. “Hay que saber identificar las desigualdades que se sufren. Hay que ser conscientes de que es un tema que afecta. El acoso, el techo de cristal y la desigualdad salarial, son temas que deben ponerse sobre la mesa y estamos en el comienzo. La obligatoriedad de las medidas es imprescindible para que se tome en serio”, concluye.

Ya en otros países es ilegal pagar menos a las mujeres que a los hombres, un derecho humano que parece fundamental pero que se sigue incumpliendo. Mientras la ley no se ocupe de esto, es imprescindible luchar contra la discriminación y el sexismo en las empresas. Un ejemplo claro de actuación en este sentido, lo tenemos en el caso del campeonato de surf en Laredo que tuvo lugar el pasado viernes. El evento pensaba premiar con 2.000 euros a los hombres y con 500 euros a las mujeres pero, tras la denuncia del grupo municipal ‘Sí Se Puede Laredo’, la organización ha rectificado: hombres y mujeres obtendrán la misma cantidad de dinero. Casos como este ponen de manifiesto la importancia de la reivindicación social para terminar con el machismo y lograr, entre todas y todos, tener una sociedad que garantice la igualdad de oportunidades sin que ninguna persona quede excluida.

Fotos archivo AmecoPress; 1. Gráfico desigualdad salarial en España, 2. Gráfico contratos a tiempo parcial, 3. Tweet de Cristina Antoñanzas, 4. Campaña de UGT

— -

Estado Español - Economía- Empleo y género - Brecha Salarial -Conciliación; 30 ene. 18. AmecoPress




AmecoPress, Información para la igualdad. Premio Accésit Ministerio de Industria 2007 - Plan Avanza.
Se ofrece información gratuita a los medios de comunicación. Se permite la reproducción de todos los contenidos citando la fuente e informando de su publicación a Amecopress. Copyright 2007.
Plaza Juan Zorrilla 2, primero. 28003 Madrid. Tel-fax: 91 319 08 52.
Web: www.amecopress.net
Email dirección: direccion@amecopress.net
Email administración: administracion@amecopress.net
Email redacción: amecopress@amecopress.net

Seguir la vida del sitio RSS 2.0 | Espacio privado | SPIP | POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIES
Proyecto subvencionado por las siguientes instituciones: