Miércoles, 22 de marzo de 2017.

Reportajes

El número de adolescentes maltratadas crece un 10,6 por ciento en el último año

La mayoría de estas menores no tienen la percepción de ser víctimas de violencia de género, un tema importante sobre el que concienciar para construir relaciones afectivas sanas

Sociedad, Instituciones de igualdad, Estudios de genero, Empoderamiento, Las jóvenes, Violencia de género, Coeducación, Madrid, Jueves 22 de septiembre de 2016, por Berta Blanco


Madrid, 21 sep. 16. AmecoPress. 637 menores de 18 años han sido maltratadas a lo largo del 2015 y se encuentran bajo una orden de protección o medidas cautelares. El INE recoge un aumento de un 10,6 por ciento con respecto al año anterior -2014- donde los datos se situaban en 576 menores. Pero el maltrato no es solo físico; la violencia de género en adolescentes tiene su mayor exponente en la violencia psicológica. Los celos o los comportamientos dominantes son dos de los factores presentes en unas relaciones afectivas que hay que enseñar a redefinir.

La violencia de género en jóvenes no deja de crecer: un 10,6 por ciento más de adolescentes han sufrido violencia por parte de sus novios o ex novios con respecto al año anterior. Solo en 2015, un total de 637 menores de 18 años han sido maltratadas y se encuentran bajo orden de protección o medidas cautelares. En 2013 –según el Instituto Nacional de Estadística- esta cifra era de 499, y de 576 en 2014, lo que refleja un considerable aumento.

La Fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR) es una de las organizaciones que más herramientas dedica a la atención de menores en este tipo de situaciones, además de casos de bullying o desapariciones. En este último año, han atendido un total del 453 llamadas de adolescentes que sufren violencia de género.

“Del total de las llamadas recibidas, la edad más frecuente es la comprendida entre los 16 y 17 años”, comenta Diana Díaz –psicóloga y subdirectora del teléfono de ANAR- a AmecoPress. Esta franja de edad es la atendida en un 63,6 por ciento de los casos. “Sin embargo, también tenemos casos de edades tempranas, como los 13 o los 14, donde las adolescentes ni siquiera tienen experiencia vital o perspectiva”, añade.

“Las adolescentes llaman, generalmente, cuando tienen problemas sentimentales con su pareja o, incluso, por problemas que tienen con sus padres a causa de sus relaciones, y no saben a quién recurrir”, cuenta Díaz. “Quienes tratan estos casos –como todos- son especialistas en psicología, que son quienes detectan que se trata de un episodio relativo a la violencia de género”, relata la subdirectora de ANAR.

Todo tipo de violencia

“Todas las llamadas son atendidas por personas expertas en psicología infantil, que recogen la información y exploran las distintas áreas, valorando la situación y el grado de emergencia, porque ANAR ofrece un tiempo de atención ilimitado”, cuenta Díaz. Y añade: “Es importante la escucha activa para saber qué pasa”.

Este año, el análisis cuantitativo de las llamadas se ha distribuido en función de las tipologías de violencia, según los testimonios de las adolescentes víctimas y de sus familiares. La mayoría de los casos –casi en un 94 por ciento- sufren violencia psicológica. Entre la juventud, este tipo de violencia se puede encontrar en forma de agresiones verbales, comportamientos dominantes y comportamientos celosos.

Por detrás de estos, están los casos de adolescentes que sufren violencia social -52,1 por ciento-, violencia física -44,6 por ciento-, violencia sexual -18,8 por ciento-, violencia contra los derechos sexuales -7,7 por ciento- y violencia económica, la menos frecuente, con un 1,1 por ciento. En cada llamada de orientación especial, según defiende ANAR, “se suele describir más de un tipo de violencia”.

Toma de conciencia: el paso más importante

A pesar del elevado número de casos de adolescentes que sufren violencia de género, más de la mitad no tiene conciencia sobre lo que sucede. La Fundación ANAR sitúa este dato en un 60 por ciento de las llamadas atendidas. “El punto fuerte, a lo que damos mucha importancia, es la toma de conciencia; intentamos analizar con la menor lo que pasa y nos aseguramos de que entienda que la responsabilidad total es del agresor con ejemplos propios”, explica la subdirectora del teléfono ANAR.

Asimismo, es importante trabajar en el apoyo emocional: aumentar su autoestima, eliminar la culpabilidad… Y así, cualquier secuela que pudiera quedar en la cabeza de la joven víctima de violencia de género. “Es importante transmitir un mensaje realista, pero en positivo, de superación, que se puede conseguir con apoyo profesional y familiar”, revela Díaz. “Siempre que se pueda contar con la familia, es importante, porque son un gran apoyo para la menor”, suma.

Lo importante es explicar –y que las adolescentes comprendan- el ciclo de la violencia de género, que tiene una mezcla de dos registros. “Al principio, las niñas ven el lado romántico y cuidadoso de la pareja –que sería la parte positiva-, pero después está la parte violenta e intolerante”, cuenta Díaz. Este ciclo es el que tienen que entender para construir sus relaciones sentimentales. “Una pareja sana se define desde la tolerancia y el respeto”, advierte Díaz.

El Presidente de No Más Violencia de Género (NMVG), José Antonio Burriel, asegura que se trata de un tema “gravísimo” porque en la adolescencia –con 16 o 17 años- se inician unas relaciones afectivas que ni siquiera saben de qué van, no saben qué es el amor. “El acosar, el preguntar dónde está o con quién, los celos… Eso no es amor. Nadie es posesión de nadie”, advierte Burriel.

La solución pasa por educar

El entorno es realmente importante; todo enseña –especialmente en estas edades-. “La adolescencia está acostumbrada a ver machismo en la televisión y machismo en las casas. Muchas series o programas no tienen valores positivos. La educación es el único modo de solucionar este problema”, asegura el Presidente de No Más Violencia de Género, que cuenta con una sección dedicada especialmente a adolescentes.

“Los centros docentes tienen que ser referencia. Hay que preparar a docentes para que sepan afrontar estos problemas. También las madres y padres tienen que dar ejemplo a la adolescencia, además de saber cómo tratar los casos de violencia de género en menores”, comenta Burriel. En caso contrario, se puede transmitir el falso mensaje de que están solas. Contra esa idea lucha ANAR, que promueve la idea de que las víctimas “no están solas y tienen que identificar a figuras de apoyo”, según Díaz.

El Presidente de NMVG, con este objetivo, realiza charlas en colegios cada año de las que sale con buenas impresiones: “En una de ellas, con una clase de primero de bachillerato, un alumno se levantó para pedirme que les enseñáramos a quererse más y mejor. Es lo que quieren y hay que tratar el tema sin miedo”, advierte.

“Hay que transmitirles la idea de que son responsables de sus propias historias y de cómo llevan a cabo sus relaciones afectivas. O se les enseña y apoya, o seguiremos frente a este problema tan agudo”, añade Burriel.

Situaciones agravadas

Lo que comienzan como problemas en las relaciones afectivas puede derivar en grados mayores de violencia de género. Frente a ello, hay que tomar medidas. “Después de la orientación psicológica, puede ser necesario llevar a la menor hacia una orientación jurídica o social, dependiendo de su relato”, explica la subdirectora de ANAR.

“Somos el primer eslabón de la cadena, valoramos si derivar a otros recursos –donde tienen que ir acompañadas de personas adultas- y les explicamos el proceso que tienen que seguir”, cuenta Díaz. Existen casos de riesgo medio, donde además de la orientación psicológica se requieren profesionales que lo apoyen, porque la adolescente sola no lo puede resolver. En caso de que el riesgo sea alto, el traslado se realiza a las autoridades especialistas en menores, con su equipo de emergencia correspondiente.

Redes sociales: ¿remedio o enfermedad?

La juventud está constantemente conectada, lo que puede provocar un exceso de control por parte de las parejas. Es, de hecho, bastante frecuente que uno de los tipos de violencia psicológica –los celos- aparezcan por esa vía. El control hacia la pareja sobre con quién o dónde está se hace mucho más sencillo con las nuevas tecnologías.

Sin embargo, no todo es negativo. Muchas de las iniciativas que se ponen en marcha para trabajar con jóvenes se realizan a través de redes sociales, dada la facilidad de uso y acceso. Desde la Asociación Adolescentes Sin Violencia de Género aseguran que para dirigirse a un público joven hay que “utilizar sus entornos y herramientas de comunicación, entre las que destacan las nuevas tecnologías y el acceso a la información a través de dispositivos móviles”.

A día de hoy, existen numerosas aplicaciones gratuitas en las que se puede trabajar y aprender sobre violencia de género, sus manifestaciones y las formas de prevenirla. Y no solo eso, también existen aquellas que sirven para evaluar algo tan básico y necesario como la libertad de las relaciones afectivas.

Con la ayuda de especialistas –y por cualquiera de las vías- es importante transmitir a la juventud un nuevo concepto de relación afectiva basada en la tolerancia y el respeto, donde nunca haya una idea de posesión. Asimismo, la violencia de género tiene que estar contemplada por el entorno –madres, padres, docentes- para que las víctimas puedan recibir apoyo en cualquier momento. De esta manera, será más fácil hacerse a la idea de que las víctimas –en este caso, menores- nunca están solas.

Foto: AmecoPress, tomada de ANAR y NMVG
— -
Sociedad - Violencia de género - Las jóvenes - Empoderamiento - Coeducación - Instituciones de igualdad - Estudios de género; 21 de septiembre.16. AmecoPress




AmecoPress, Información para la igualdad. Premio Accésit Ministerio de Industria 2007 - Plan Avanza.
Se ofrece información gratuita a los medios de comunicación. Se permite la reproducción de todos los contenidos citando la fuente e informando de su publicación a Amecopress. Copyright 2007.
Plaza Juan Zorrilla 2, primero. 28003 Madrid. Tel-fax: 91 319 08 52.
Web: www.amecopress.net
Email dirección: direccion@amecopress.net
Email administración: administracion@amecopress.net
Email redacción: amecopress@amecopress.net

Seguir la vida del sitio RSS 2.0 | Espacio privado | SPIP
Proyecto subvencionado por las siguientes instituciones: