Cultura, Libros, Madrid, Miércoles 2 de abril de 2008, por Teresa G. Espejo
Lola Robles (Madrid, 1963) es filóloga hispánica y escritora especializada en ciencia ficción, un género no muy habitual en la literatura española, menos aún la escrita por mujeres. Tras publicar ‘La rosa de las nieblas’ (Madrid, Kira Ed. 1999), y ‘EL informe Monteverde’ (Madrid, Sirius, 2005), acaba de presentar su última novela: “Flores de Metal”, una historia “paralela” a la narrada en ‘La rosa de las nieblas’ (Madrid Sirius, 2008) pero que sucede en el otro lado de la galaxia. Feminista declarada, es una de las fundadoras de la Biblioteca de Mujeres, ha publicado numerosos relatos en obras colectivas, es autora de artículos de reflexión sobre género y colabora en www.mujerpalabra.net, una página web dedicada al pensamiento y al activismo.
“Flores de metal” es la tercera novela de ciencia ficción que publica Lola Robles y tiene mucha relación con la primera. “No es una continuación exacta” pero narra una historia paralela que sucede en el otro lado de la galaxia, explicó la autora a AmecoPress. Sin embargo, su última obra es “más urbana y más oscura” y toma referentes del imperio romano para describir “al emperador tiránico” que aparece en sus páginas.
La crítica ha dicho que tiene tintes de novela gótica. Lola Robles no rechaza el calificativo pero asegura que no ha sido intencionado: “no pensé nunca que lo fuera, pero puede ser que haya alguna pincelada” porque últimamente confiesa que ha leído mucho de este género. Identifica más a “Flores de Metal” dentro de la novela negra, “porque me gusta mucho, dentro de la ciencia ficción, el ciberpunk, que es una especie de novela negra policíaca con ambientes cutres, decadentes o marginales y también con mucha presencia de la tecnología”.
En cuanto a la evolución respecto a las obras anteriores, Robles sostiene que ésta es más barroca, más osada en el estilo y con descripciones muy acumulativas: “traté de experimentar más que en ‘La rosa de las nieblas’, que tiene una escritura narrativa más pulcra, pero aquí sí hay una parte de innovación”.

Su activismo dentro del feminismo se nota en su escritura, de hecho, en sus dos primeras novelas el tema feminista formaba parte de la historia. Sin embargo, considera que “Flores de metal” es mucho más “masculina, aunque aparece la Dama X que es un personaje con motivación feminista y transformo cosas inspiradas en temas como el feminicidio en México”.
Lola Robles tiene interiorizado el lenguaje no sexista y eso se plasma en sus textos, donde utiliza "un lenguaje inclusivo de las mujeres, pero no significa que no aparezcan expresiones machistas si están en boca de un personaje que es machista”, declara.
La escasez de producción de novelas de ciencia ficción en España no ayuda al éxito de las autoras especializadas en este tipo de literatura, sin embargo, el número de mujeres que optan por el género está en aumento. La mayoría de ellas, como Lola Robles, influenciadas por las grandes escritoras feministas en lengua anglosajona, como Úrsula K. Le Guin, Joanna Russ y James Tiptree.
“En España hay muy pocas mujeres que escriban ciencia ficción, escritores sí, aunque no sea de forma masiva, pero está empezando a hacerse”, agrega Lola Robles, quién cita a escritoras como Pilar Pedraza, que escribe literatura fantástica-gótica, “es muy buena y es feminista”, y a Conchi Regueiro, especializada en historias fantásticas.
Respecto a su etapa en la Biblioteca de Mujeres, hoy gestionada por el Instituto de la Mujer, Robles cuenta que se incorporó junto a Marisa Mediavilla en 1987, cuando contaba un año de vida. “Comenzamos en una pequeña habitación de Barquillo (sede de la Asamblea Feminista de Madrid). Allí se reunían un grupo de mujeres feministas independientes y me sumé al proyecto de la biblioteca. El grupo fue desapareciendo pero seguimos Marisa y yo”.
Más tarde se constituyeron como asociación, se incorporaron a la red estatal de bibliotecas y el proyecto creció hasta que el local de la calle Barquillo se les quedó pequeño y tuvieron que trasladarse a la calle Villamil, con el auspicio del Instituto de la Mujer, que finalmente asumió la gestión.
Fotos: AmecoPress. Pies de foto: Lola Robles
Cultura-libros; 02 abril (08) AmecoPress